1 Pedro 5:7: significado y explicación
Pedro toma casi palabra por palabra un salmo de David tal como se leía en griego, donde se pide echar sobre el Señor la propia preocupación. El verbo es el de arrojar una carga encima de otro, y la razón que da es sencilla: a Dios le importas.
“Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
Una palabra que cambió de sentido
Quien lee la Reina-Valera de 1909 puede tropezar con la palabra «solicitud». Hoy pensamos en un formulario o una petición, pero en el español de entonces también quería decir afán, inquietud, el cuidado que no deja descansar. Por eso las traducciones modernas dicen «ansiedad». La palabra griega es merimna, la misma familia que el verbo que Jesús usa en el Sermón del Monte para «afanarse».
Pedro cita un salmo
Este versículo no surge de la nada. El Salmo 55:22 dice: «Echa sobre Jehová tu carga». La traducción griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta, que era la Biblia de muchas iglesias del primer siglo, traduce ese «carga» con la misma palabra merimna. Pedro toma esa frase y la aplica a sus lectores. Lo que David oró en medio de una traición, Pedro lo entrega a cristianos que estaban sufriendo por su fe (1 Pedro 4:12).
El verbo de arrojar
Epiriptō no es «entregar con cuidado». Es arrojar algo encima de otro. Lucas usa el mismo verbo cuando los discípulos echan sus mantos sobre el pollino para que Jesús lo monte (Lucas 19:35). Son las dos únicas veces que aparece en el Nuevo Testamento. La imagen es la de quitarse un peso de los hombros y dejarlo caer sobre otro que puede llevarlo.
Pedro añade «toda». No una parte, no solo las preocupaciones que parecen dignas de Dios, sino todas.
Unido al versículo anterior
En griego, «echando» es un participio que depende del versículo 6: «Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo». La relación es importante. Echar la ansiedad sobre Dios es una forma de humildad: reconocer que uno no puede cargarlo todo y que no hace falta. El orgullo, en cambio, insiste en llevar solo lo que no puede llevar.
«Él tiene cuidado de vosotros»
La razón que da Pedro no es una técnica sino una certeza sobre Dios. El verbo melei significa que algo le importa a alguien. Es la misma palabra que los discípulos usaron, asustados en la tormenta, para reprochar a Jesús: «¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos?» (Marcos 4:38). Pedro estaba en esa barca. Años después, escribe la respuesta: sí, le importa.
Para llevarlo a la vida diaria
El versículo 8 sigue con «Sed templados, y velad». Echar la ansiedad sobre Dios no es desentenderse ni dejar de estar alerta. Es dejar de cargar con lo que paraliza para poder estar despierto ante lo que sí hay que enfrentar. Puede ayudar decir en voz alta, en oración, cuál es exactamente la carga, y soltarla por su nombre.
Las palabras en el idioma original
- “echando” · Griego · Strong G1977ἐπιρρίπτω (epiriptō)
- Arrojar algo encima de otro. En todo el Nuevo Testamento solo aparece aquí y en Lucas 19:35, cuando los discípulos echan sus mantos sobre el pollino para que Jesús monte.
- “solicitud” · Griego · Strong G3308μέριμνα (merimna)
- Preocupación, inquietud. En el español de 1909, «solicitud» significaba también afán o cuidado ansioso, no solo una petición.
- “tiene cuidado” · Griego · Strong G3199μέλει (melei)
- Importar, preocuparse por alguien. Es el verbo de los discípulos en la barca: «¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos?» (Marcos 4:38).
Más versículos sobre ansiedad
- Filipenses 4:6-7Pablo, preso cuando escribe, no pide que dejemos de sentir preocupación, sino que la convirtamos en oración con gratitud. La promesa no es que el problema desaparezca, sino que la paz de Dios montará guardia sobre el corazón y la mente.
- Salmos 56:3David no dice «nunca tengo miedo». Dice «en el día que temo». El miedo y la confianza aparecen en el mismo versículo, y lo escribe alguien que acababa de huir y estaba en manos de sus enemigos en la ciudad filistea de Gat.
- Mateo 11:28-30Jesús invita a los cansados y a los agobiados, pero no les ofrece una vida sin yugo: les ofrece el suyo, que describe como «fácil». El descanso que promete no es solo físico, sino «para vuestras almas», con palabras que recuerdan al profeta Jeremías.
- Isaías 41:10Dios habla a un pueblo desterrado y asustado. La palabra hebrea que se traduce «no desmayes» describe a alguien que mira a todos lados con angustia; la respuesta de Dios son cinco promesas en primera persona: estoy contigo, soy tu Dios, te fortalezco, te ayudo, te sostengo.
- Salmos 94:19El salmista describe algo muy reconocible: la mente llena de pensamientos que no se callan. La palabra hebrea habla de pensamientos inquietos, que se ramifican. Lo que no los detiene es razonar más, sino el consuelo de Dios.
- Juan 14:27Jesús dice estas palabras la noche antes de morir, a discípulos que están a punto de perderlo todo. Les deja su paz como quien deja una herencia, y la distingue de la paz del mundo, que depende de que todo vaya bien.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.
