Salmos 56:3: significado y explicación
David no dice «nunca tengo miedo». Dice «en el día que temo». El miedo y la confianza aparecen en el mismo versículo, y lo escribe alguien que acababa de huir y estaba en manos de sus enemigos en la ciudad filistea de Gat.
“En el día que temo, yo en ti confío.”
Cuándo escribió David este salmo
El título del Salmo 56 dice que es de David, «cuando los Filisteos le prendieron en Gath». La historia está en 1 Samuel 21:10-15. David huía del rey Saúl, que quería matarlo, y se refugió en Gat, la ciudad de Goliat. Allí lo reconocieron, y el texto dice que David «tuvo gran temor» del rey Aquis (21:12). Para salvarse, fingió estar loco.
Es decir, este versículo no lo escribe un héroe sereno. Lo escribe un fugitivo que acababa de pasar uno de los momentos más humillantes de su vida. (En la Biblia hebrea, donde el título cuenta como el primer versículo, este es el versículo 4.)
«En el día que temo»
Lo primero que llama la atención es la honestidad. David no dice «si alguna vez temiera» ni «yo no temo». Dice «en el día que temo», dando por hecho que esos días llegan. El verbo yare' es la palabra más común del hebreo para el miedo. La Biblia no esconde que los hombres y mujeres de fe tuvieron miedo.
La fe que describe este salmo no es la ausencia de miedo. Es lo que uno hace con él.
«Yo en ti confío»
El verbo batach significa apoyarse con seguridad en alguien, sentirse a salvo porque otro sostiene. En hebreo, «en ti» va delante del verbo, lo que le da énfasis: no en mí mismo, no en mi astucia, sino en ti.
El versículo siguiente da un paso más: «En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere» (56:4). En el versículo 3 David confía mientras tiene miedo; en el 4, la confianza ya le permite decir «no temeré». El salmo muestra un camino, no un salto.
Dios cuenta las lágrimas
Más adelante en el mismo salmo aparece una de las imágenes más tiernas de los Salmos: «Mis huidas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma» (56:8). La redoma era un recipiente pequeño. David pide a Dios que guarde cada lágrima, como algo valioso. El que confía no es alguien a quien Dios ignora en su angustia, sino alguien cuyas lágrimas Dios conoce una por una.
Para llevarlo a la vida diaria
Este es uno de los versículos más breves y fáciles de memorizar de toda la Biblia, y por eso es útil en el momento del miedo. No pide sentir valor primero. Pide decir, aun con miedo: «yo en ti confío». Muchas veces la confianza empieza como una decisión antes de llegar a ser un sentimiento.
Las palabras en el idioma original
- “temo” · Hebreo · Strong H3372יָרֵא (yare')
- Temer, tener miedo. Es el verbo más común para el miedo en la Biblia hebrea y también el del «temor de Dios», el respeto reverente.
- “confío” · Hebreo · Strong H982בָּטַח (batach)
- Confiar, apoyarse con seguridad en alguien. Transmite la idea de estar a salvo porque uno descansa en otro.
Más versículos sobre ansiedad
- Filipenses 4:6-7Pablo, preso cuando escribe, no pide que dejemos de sentir preocupación, sino que la convirtamos en oración con gratitud. La promesa no es que el problema desaparezca, sino que la paz de Dios montará guardia sobre el corazón y la mente.
- Mateo 11:28-30Jesús invita a los cansados y a los agobiados, pero no les ofrece una vida sin yugo: les ofrece el suyo, que describe como «fácil». El descanso que promete no es solo físico, sino «para vuestras almas», con palabras que recuerdan al profeta Jeremías.
- Isaías 41:10Dios habla a un pueblo desterrado y asustado. La palabra hebrea que se traduce «no desmayes» describe a alguien que mira a todos lados con angustia; la respuesta de Dios son cinco promesas en primera persona: estoy contigo, soy tu Dios, te fortalezco, te ayudo, te sostengo.
- Salmos 94:19El salmista describe algo muy reconocible: la mente llena de pensamientos que no se callan. La palabra hebrea habla de pensamientos inquietos, que se ramifican. Lo que no los detiene es razonar más, sino el consuelo de Dios.
- Juan 14:27Jesús dice estas palabras la noche antes de morir, a discípulos que están a punto de perderlo todo. Les deja su paz como quien deja una herencia, y la distingue de la paz del mundo, que depende de que todo vaya bien.
- 1 Pedro 5:7Pedro toma casi palabra por palabra un salmo de David tal como se leía en griego, donde se pide echar sobre el Señor la propia preocupación. El verbo es el de arrojar una carga encima de otro, y la razón que da es sencilla: a Dios le importas.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.
