Mateo 6:34: significado y explicación
Es el cierre de la enseñanza de Jesús sobre la preocupación en el Sermón del Monte. No niega que cada día traiga problemas; dice que cada día ya tiene bastante con los suyos, y que adelantar los de mañana no los resuelve.
“Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.”
El final de un argumento
Este versículo cierra una enseñanza que empieza en Mateo 6:25: «No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer». En esos diez versículos Jesús usa seis veces el mismo verbo griego, merimnaō, preocuparse. Es el tema central del pasaje, no un comentario al margen.
Antes de llegar aquí, Jesús ha dado razones. Las aves no siembran y el Padre las alimenta (6:26). Nadie añade un codo a su estatura por preocuparse (6:27). Los lirios no trabajan y ni Salomón se vistió como uno de ellos (6:28-29). Y luego da la alternativa: «Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» (6:33). El versículo 34 es la conclusión práctica.
Jesús no promete días sin problemas
Llama la atención lo realista que es. No dice «mañana todo irá bien». Dice lo contrario: «el día de mañana traerá su fatiga». La palabra traducida «afán» al final del versículo es kakia, que normalmente significa «mal». Aquí no habla del pecado, sino de la dificultad: cada día trae su parte de problemas.
Lo que Jesús señala es que la preocupación por el futuro hace algo extraño: nos obliga a vivir hoy los problemas de mañana, sin poder resolverlos todavía. Mañana tendrá su propia carga, y también su propia gracia. Hoy solo se nos da la fuerza para hoy.
Un eco del maná
Para los oyentes judíos de Jesús, esta enseñanza recordaba el maná en el desierto (Éxodo 16). Dios daba el pan cada mañana, y el que intentaba guardar para el día siguiente encontraba que se agusanaba (16:20). Israel aprendió a confiar un día a la vez. Poco antes, en el mismo sermón, Jesús había enseñado a pedir: «Danos hoy nuestro pan cotidiano» (6:11). La oración y este versículo dicen lo mismo desde dos lados.
No es una invitación a no planear
Este texto no prohíbe la previsión. La Biblia elogia a la hormiga que guarda en verano (Proverbios 6:6-8), y el propio Jesús habla de calcular el costo antes de construir una torre (Lucas 14:28). La diferencia está entre planear y angustiarse. Planear es poner en orden lo que depende de uno; la congoja es cargar hoy con todo lo que todavía no ha pasado y que quizá nunca pase.
Para llevarlo a la vida diaria
Una manera de aplicar este versículo es preguntarse, ante cada preocupación: ¿esto es de hoy o de mañana? Lo que es de hoy se puede atender. Lo que es de mañana se puede poner en manos de Dios, con la confianza de que cuando llegue ese día, también llegará lo necesario para enfrentarlo.
Las palabras en el idioma original
- “congojéis” · Griego · Strong G3309μεριμνάω (merimnaō)
- Preocuparse, inquietarse. Jesús lo repite seis veces entre Mateo 6:25 y 6:34; es el hilo de todo el pasaje.
- “afán” · Griego · Strong G2549κακία (kakia)
- Literalmente «mal». Aquí no se refiere al pecado sino a la dificultad, la aflicción que cada día trae consigo.
Más versículos sobre ansiedad
- Filipenses 4:6-7Pablo, preso cuando escribe, no pide que dejemos de sentir preocupación, sino que la convirtamos en oración con gratitud. La promesa no es que el problema desaparezca, sino que la paz de Dios montará guardia sobre el corazón y la mente.
- Salmos 56:3David no dice «nunca tengo miedo». Dice «en el día que temo». El miedo y la confianza aparecen en el mismo versículo, y lo escribe alguien que acababa de huir y estaba en manos de sus enemigos en la ciudad filistea de Gat.
- Mateo 11:28-30Jesús invita a los cansados y a los agobiados, pero no les ofrece una vida sin yugo: les ofrece el suyo, que describe como «fácil». El descanso que promete no es solo físico, sino «para vuestras almas», con palabras que recuerdan al profeta Jeremías.
- Isaías 41:10Dios habla a un pueblo desterrado y asustado. La palabra hebrea que se traduce «no desmayes» describe a alguien que mira a todos lados con angustia; la respuesta de Dios son cinco promesas en primera persona: estoy contigo, soy tu Dios, te fortalezco, te ayudo, te sostengo.
- Salmos 94:19El salmista describe algo muy reconocible: la mente llena de pensamientos que no se callan. La palabra hebrea habla de pensamientos inquietos, que se ramifican. Lo que no los detiene es razonar más, sino el consuelo de Dios.
- Juan 14:27Jesús dice estas palabras la noche antes de morir, a discípulos que están a punto de perderlo todo. Les deja su paz como quien deja una herencia, y la distingue de la paz del mundo, que depende de que todo vaya bien.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.
