Salmos 34:4: significado y explicación

David escribe este salmo después de escapar de Gat, donde había tenido que fingirse loco para salvar la vida. Es un testimonio en pasado: buscó a Dios, Dios respondió y lo libró, no de un temor, sino de todos.

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.”

Salmos 34:4 · Reina-Valera 1909

El mismo episodio que el Salmo 56

El título del Salmo 34 lo sitúa «cuando mudó su semblante delante de Abimelech, y él lo echó, y fuése». Se refiere al mismo episodio que el Salmo 56: David, huyendo de Saúl, llegó a la ciudad filistea de Gat, fue reconocido y, lleno de miedo, se fingió loco ante el rey (1 Samuel 21:10-15). En 1 Samuel el rey se llama Aquis; «Abimelec» parece haber sido un título de los reyes filisteos, como «Faraón» en Egipto.

La diferencia entre los dos salmos es el momento. El 56 se escribe en medio del miedo: «En el día que temo, yo en ti confío». El 34 se escribe después, cuando el peligro ya pasó y David puede contar lo que Dios hizo.

Un salmo para enseñar

El Salmo 34 es un acróstico: en hebreo, cada versículo empieza con una letra distinta del alfabeto, en orden. Era una forma de facilitar la memoria y de decir que se trataba de un tema completo, «de la A a la Z». David no escribe solo para sí mismo; quiere que otros aprendan de su experiencia. Por eso invita: «Engrandeced a Jehová conmigo» (34:3) y, más adelante, «Gustad, y ved que es bueno Jehová» (34:8).

Buscar, responder, librar

El versículo tiene tres verbos, y los tres cuentan una historia. «Busqué» (darash) es buscar con insistencia, como quien consulta a alguien porque necesita una respuesta. «Me oyó» significa en hebreo que Dios respondió, no solo que escuchó. Y «libróme» (natsal) es arrancar a alguien de un peligro. El profeta Amós usa ese verbo para el pastor que saca de la boca del león lo que queda de una oveja (Amós 3:12).

«De todos mis temores»

La palabra megurah no se refiere a una inquietud pequeña, sino al terror. Y David dice «todos». No afirma que nunca volvería a tener miedo, sino que Dios lo había librado de todo lo que en aquel momento lo aterraba.

Es interesante lo que pasó primero. David buscó a Dios mientras todavía tenía miedo. La liberación llegó después de la búsqueda, no antes. Dos versículos más adelante lo repite con otras palabras: «Este pobre clamó, y oyóle Jehová, y librólo de todas sus angustias» (34:6).

Para llevarlo a la vida diaria

Este salmo es un testimonio, y los testimonios ayudan a quien todavía está en medio del miedo. Leer el Salmo 56 y el 34 juntos muestra que el mismo hombre pasó del «temo» al «me libró». También invita a recordar las veces en que fuimos librados antes, y a contarlas: el versículo 18 lo resume así: «Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón».

Las palabras en el idioma original

“busqué” · Hebreo · Strong H1875דָּרַשׁ (darash)
Buscar con insistencia, consultar, preguntar. No es una búsqueda casual, sino la de quien acude a alguien porque necesita una respuesta.
“temores” · Hebreo · Strong H4035מְגוּרָה (megurah)
Terror, aquello que causa pavor. Es una palabra más fuerte que el miedo cotidiano.
“libróme” · Hebreo · Strong H5337נָצַל (natsal)
Arrebatar, sacar de un peligro. Se usa, por ejemplo, para el pastor que arranca a la oveja de la boca del león (Amós 3:12).
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Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.