Salmo 121: significado y explicación
Un canto de peregrinos para el camino. Empieza mirando a los montes, donde podía haber peligro, y responde que la ayuda viene del Creador de esos montes. El verbo «guardar» aparece seis veces: Dios cuida al viajero de día y de noche, al salir y al volver.
“Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro. Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.”
Un canto para el camino
El título dice «Cántico gradual». Los Salmos 120 al 134 se llaman así, «cantos de las subidas», y probablemente los cantaban los peregrinos que subían a Jerusalén para las grandes fiestas. El viaje podía durar días, a pie, por caminos de montaña.
Por eso el Salmo 121 se ha convertido en el salmo de los viajeros. Muchas familias lo rezan antes de un viaje largo o cuando un hijo sale de casa.
«Alzaré mis ojos a los montes»
El salmo empieza con una mirada: «Alzaré mis ojos a los montes». Para el peregrino, los montes podían significar varias cosas. Eran el camino que había que subir, cansado. Podían esconder ladrones. Y en muchos montes había santuarios de otros dioses, adonde otros acudían buscando ayuda.
La frase siguiente, en muchas versiones, es una pregunta: «¿De dónde vendrá mi socorro?». La Reina-Valera de 1909 la escribe como una afirmación, pero el sentido es el mismo, porque la respuesta llega enseguida: «Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra». La ayuda no viene de los montes, sino del que hizo los montes.
El Dios que no duerme
«No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel» (121:3-4). En los caminos de montaña, un pie que resbala podía ser fatal. Y por la noche, el viajero tenía que dormir en cualquier parte. El salmo le dice que puede descansar porque hay alguien que no descansa.
En una época en que se creía que algunos dioses dormían (el profeta Elías se burla de los profetas de Baal diciendo que quizá su dios estaba dormido, 1 Reyes 18:27), el salmo afirma que el Dios de Israel siempre está despierto.
Seis veces «guardar»
El verbo shamar, guardar, es el corazón del salmo. Aparece seis veces en seis versículos: el que te guarda, el que guarda a Israel, tu guardador, te guardará de todo mal, guardará tu alma, guardará tu salida y tu entrada. Es el verbo del centinela que vigila la ciudad durante la noche.
Sombra a tu derecha
«Jehová es tu sombra a tu mano derecha» (121:5). En una tierra de sol intenso, la sombra era alivio y descanso. Y la mano derecha era el lado donde se colocaba un protector o un defensor. «El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche» (121:6): Dios cuida de los peligros del día y de los miedos de la noche.
«Tu salida y tu entrada»
El último versículo resume todo: «Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre». Salir y entrar es una forma hebrea de decir «toda la vida»: el viaje de ida y el de vuelta, el trabajo y el regreso a casa, el comienzo y el final.
Para llevarlo a la vida diaria
Para quienes viven lejos de su familia, o tienen hijos que trabajan o estudian en otra ciudad, este salmo es una oración muy concreta. Puede rezarse al salir de casa o al despedir a alguien. No promete un camino sin cansancio, pero sí un guardián que no se duerme, en cada salida y en cada regreso.
Las palabras en el idioma original
- “socorro” · Hebreo · Strong H5828עֵזֶר ('ezer)
- Ayuda, auxilio. La misma palabra describe a la mujer como «ayuda idónea» en Génesis 2:18, y muchas veces a Dios mismo como ayudador de Israel.
- “guarda” · Hebreo · Strong H8104שָׁמַר (shamar)
- Guardar, vigilar, proteger. Es el verbo del centinela. Aparece seis veces entre los versículos 3 y 8.
- “sombra” · Hebreo · Strong H6738צֵל (tsel)
- Sombra, protección contra el sol. En una tierra de sol fuerte, la sombra significaba alivio y descanso.
Más versículos de ánimo
- Isaías 40:31Isaías responde a un pueblo cansado que siente que Dios se ha olvidado de él. Los jóvenes también se agotan, dice, pero quienes esperan en Dios «cambian» sus fuerzas como quien cambia de ropa. Y el versículo termina, no volando, sino caminando.
- Romanos 8:28Pablo no dice que todas las cosas sean buenas. Dice que todas «ayudan juntas» a un bien, y define ese bien en el versículo siguiente: llegar a parecerse a Cristo. Lo escribe justo después de hablar de sufrimientos, gemidos y oraciones que no sabemos formular.
- Proverbios 3:5-6Un padre aconseja a su hijo: confía en Dios con todo, no te apoyes solo en lo que tú entiendes, y tenlo en cuenta en cada camino. No es una invitación a dejar de pensar, sino a no hacer de la propia inteligencia el único bastón.
- Salmos 23El salmo más conocido de la Biblia, escrito por un rey que había sido pastor. Tiene dos imágenes, el pastor que guía y el anfitrión que prepara una mesa, y un giro en el centro: cuando llega el valle oscuro, David deja de hablar de Dios y empieza a hablarle a Dios.
- Jeremías 29:11Una promesa escrita en una carta a los desterrados en Babilonia, justo después de decirles que el regreso tardaría setenta años. Antes de prometer un futuro, Dios les pide que construyan casas, planten huertos y busquen la paz de la ciudad extranjera donde viven.
- Mateo 11:28-30Jesús invita a los cansados y a los agobiados, pero no les ofrece una vida sin yugo: les ofrece el suyo, que describe como «fácil». El descanso que promete no es solo físico, sino «para vuestras almas», con palabras que recuerdan al profeta Jeremías.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.
