Salmo 91: significado y explicación

El salmo de la protección, rezado en hospitales, en viajes y en tiempos de peste. Usa cuatro nombres de Dios y la imagen de un ave que cubre a sus crías con sus alas. Pero también es el salmo que el diablo citó a Jesús, y la respuesta de Jesús enseña a leerlo bien.

“El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré. Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad. No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día; Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra: mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos. Porque tú has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues que a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, porque tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé: con él estaré yo en la angustia: lo libraré, y le glorificaré. Saciarélo de larga vida, y mostraréle mi salud.”

Salmos 91 · Reina-Valera 1909

Cuatro nombres para Dios

Los dos primeros versículos usan cuatro nombres distintos para Dios: el Altísimo (Elyon), el Omnipotente (Shaddai), Jehová y «mi Dios». Es como si el salmista quisiera reunir todo lo que sabe de Dios antes de hablar de protección. Elyon subraya que está por encima de todo; Shaddai es el nombre antiguo con que Dios se presentó a Abraham (Génesis 17:1); Jehová es el nombre del Dios que hizo alianza con Israel.

Y el primer verbo es habitar: «El que habita al abrigo del Altísimo». La palabra sether, abrigo, significa un lugar escondido. La protección del salmo no es para quien visita a Dios de vez en cuando, sino para quien vive en él.

Bajo sus alas

«Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro» (91:4). La imagen es la de un ave que cubre a sus crías. Jesús usó una parecida cuando lloró por Jerusalén: quiso juntar a sus hijos «como la gallina junta sus pollos debajo de las alas» (Mateo 23:37).

La palabra kanaph, ala, también significa el borde de un manto. En el libro de Rut, Booz bendice a Rut por haber venido a refugiarse bajo las alas del Dios de Israel (Rut 2:12), y luego Rut le pide que extienda sobre ella su capa, la misma palabra (Rut 3:9). Estar bajo las alas de Dios es estar acogido, cuidado y protegido como familia.

Los peligros del día y de la noche

Los versículos 5 y 6 recorren el día entero: el espanto de la noche, la flecha de día, la peste en la oscuridad, la mortandad al mediodía. Son los miedos de cualquier época: la violencia, la enfermedad, lo que llega sin avisar. Por eso este salmo se ha rezado tanto en tiempos de epidemia.

El salmo que citó el diablo

Los versículos 11 y 12 tienen una historia especial. Cuando el diablo tentó a Jesús en el desierto, lo llevó al pináculo del templo y le citó este salmo: «Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles mandará por ti, y te alzarán en las manos, para que nunca tropieces con tu pie en piedra» (Mateo 4:6). Jesús respondió con otro texto: «Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios» (4:7).

Es una lección sobre cómo leer el Salmo 91. Sus promesas no son para obligar a Dios a hacer un milagro, ni para ponerse en peligro a propósito. Son para quien confía en él en medio de los peligros que la vida trae.

¿Promete que nunca pasará nada malo?

Muchas familias tienen la costumbre de dejar la Biblia abierta en el Salmo 91 o de rezarlo antes de un viaje. Es una forma hermosa de confiar a Dios a los suyos. Pero conviene leerlo con honestidad: personas fieles enferman, sufren accidentes y mueren. Pablo, que confiaba en Dios, fue azotado y naufragó. El Salmo 91 no es un amuleto.

La clave está en la última parte, donde Dios mismo toma la palabra: «Me invocará, y yo le responderé: con él estaré yo en la angustia: lo libraré» (91:15). Dios no promete que no habrá angustia; promete estar en ella. Y la liberación puede llegar de muchas formas, también más allá de esta vida.

Para llevarlo a la vida diaria

Rezar el Salmo 91 es una manera de «habitar» en Dios: recordar cada día quién es él y ponerse bajo sus alas. Puede rezarse por uno mismo o por un hijo que sale de viaje, sabiendo que no es una garantía mágica, sino una promesa de compañía: «con él estaré yo en la angustia».

Las palabras en el idioma original

“abrigo” · Hebreo · Strong H5643סֵתֶר (sether)
Lugar escondido, refugio secreto. No es solo un sitio seguro, sino un sitio donde uno está oculto a la vista del enemigo.
“Omnipotente” · Hebreo · Strong H7706שַׁדַּי (Shaddai)
Nombre antiguo de Dios, el que usó con Abraham: «Yo soy el Dios Todopoderoso» (Génesis 17:1). Su origen exacto se discute.
“alas” · Hebreo · Strong H3671כָּנָף (kanaph)
Ala, y también el borde de un manto. Rut pidió a Booz que extendiera sobre ella su «capa» (literalmente, su ala), porque Dios la había acogido bajo sus alas.
“escudo” · Hebreo · Strong H6793צִנָּה (tsinnah)
Escudo grande, que cubre todo el cuerpo, distinto del escudo pequeño de mano.
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Más versículos de fortaleza

Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.