Efesios 4:32: significado y explicación
Pablo acaba de enumerar lo que destruye una comunidad: amargura, enojo, gritos, insultos. Este versículo es la alternativa. Las tres palabras que usa describen un trato amable, un corazón tierno y un perdón dado como regalo, porque así perdonó Dios.
“Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.”
Lo que viene antes
Este versículo es el final de una sección práctica en la que Pablo habla de la vida diaria de los creyentes, y gran parte de ella trata sobre la ira y las palabras. «Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo» (4:26). «Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación» (4:29).
El versículo 31 hace una lista de lo que hay que quitar: «Toda amargura, y enojo, e ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia». La lista sigue un orden que muchas familias reconocen: la amargura guardada se convierte en enojo, el enojo explota en ira, la ira en gritos («voces»), los gritos en insultos («maledicencia»). Efesios 4:32 es lo que ocupa el lugar de todo eso.
«Antes»
La palabra «antes» (en griego, una partícula que marca contraste) es importante. Pablo no se limita a decir lo que hay que dejar de hacer. Quitar la amargura deja un hueco, y ese hueco hay que llenarlo con algo. El versículo 32 dice con qué.
Benignos
Chrēstos significa bondadoso, amable, alguien cuyo trato hace bien. Es la misma palabra que Jesús usa cuando dice: «mi yugo es fácil» (Mateo 11:30). El yugo de Jesús es chrēstos: bueno, amable. Pablo pide que los creyentes sean así unos con otros: personas con las que es fácil convivir.
Misericordiosos
Eusplanchnos significa literalmente «de buenas entrañas». Para los griegos, las entrañas eran el lugar de las emociones profundas, como hoy decimos «el corazón». Ser misericordioso es tener un corazón que se conmueve ante el dolor del otro, en lugar de endurecerse. En la vida familiar, es la diferencia entre ver el enojo de alguien solo como una ofensa o ver también la herida que hay detrás.
Perdonándoos
La tercera palabra es charizomai, perdonar como un regalo, sin exigir pago. Pablo la usa dos veces en el mismo versículo: «perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo». El perdón entre personas tiene su raíz en el perdón que Dios dio primero. Es la misma idea, y la misma palabra, que Pablo usa en Colosenses 3:13.
El versículo siguiente lo completa: «Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados» (5:1). Así como los hijos se parecen a sus padres, los hijos de Dios aprenden a perdonar como él.
Para llevarlo a la vida diaria
Muchas veces lo más difícil no es perdonar una ofensa grande, sino las pequeñas de cada día en casa: un tono de voz, un comentario, una promesa olvidada. Este versículo invita a no dejar que se acumulen hasta volverse amargura, a cerrar el día sin una cuenta pendiente («no se ponga el sol sobre vuestro enojo») y a hablar con palabras que construyan en lugar de herir.
Las palabras en el idioma original
- “benignos” · Griego · Strong G5543χρηστός (chrēstos)
- Bondadoso, amable, útil para el otro. Es la palabra con que Jesús describe su yugo como «fácil» en Mateo 11:30.
- “misericordiosos” · Griego · Strong G2155εὔσπλαγχνος (eusplanchnos)
- Literalmente «de buenas entrañas»: de corazón tierno, que se conmueve ante el dolor ajeno.
- “perdonándoos” · Griego · Strong G5483χαρίζομαι (charizomai)
- Perdonar de forma gratuita, como un regalo. Viene de charis, gracia, y aparece dos veces en el versículo: para nosotros y para Dios.
Más versículos para la familia
- Proverbios 22:6El verbo hebreo que se traduce «instruye» es el de dedicar una casa nueva o el templo: empezar algo bien desde el principio. Y como todo proverbio, describe cómo suelen ser las cosas, no una garantía que culpe a los padres de cada decisión de sus hijos.
- Éxodo 20:12El quinto mandamiento usa un verbo hebreo que significa «dar peso»: tomar en serio a los padres. Jesús lo aplicó a hijos adultos que debían sostener a sus padres ancianos, y Pablo lo llamó «el primer mandamiento con promesa».
- Colosenses 3:12-14Pablo describe la vida en comunidad como ropa que uno se pone cada día: misericordia, humildad, paciencia. Pide soportarse y perdonarse, y pone encima de todo el amor, al que llama con una palabra que también significa los ligamentos que mantienen unido un cuerpo.
- Salmos 127Un salmo breve que une el trabajo, el descanso y los hijos. Repite tres veces «en vano»: sin Dios, todo el esfuerzo por construir una casa se queda en nada. Y presenta a los hijos no como una carga, sino como herencia de Dios.
- Efesios 6:4En un mundo donde el padre romano tenía un poder casi absoluto sobre sus hijos, Pablo le pone límites: no provocarlos a ira. El verbo que usa para «criadlos» es el mismo que emplea para el cuidado con que uno alimenta su propio cuerpo.
- Josué 24:15Josué, ya anciano, reúne a todo Israel en Siquem y le pide que elija a quién va a servir. Antes de oír la respuesta del pueblo, da la suya: «yo y mi casa serviremos a Jehová». Es una decisión personal que se toma por toda la familia.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.
