Josué 24:15: significado y explicación

Josué, ya anciano, reúne a todo Israel en Siquem y le pide que elija a quién va a servir. Antes de oír la respuesta del pueblo, da la suya: «yo y mi casa serviremos a Jehová». Es una decisión personal que se toma por toda la familia.

“Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, o a los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos a Jehová.”

Josué 24:15 · Reina-Valera 1909

Las últimas palabras de Josué

El capítulo 24 cierra el libro de Josué. El conquistador de Canaán es ya muy anciano (23:1) y reúne a todas las tribus en Siquem, «delante de Dios» (24:1). El lugar no es casual: en Siquem Dios había prometido la tierra a Abraham (Génesis 12:6-7), y allí mismo Jacob había mandado a su familia quitar los dioses ajenos (Génesis 35:2-4).

Josué no empieza con una exigencia, sino con una historia. Repasa todo lo que Dios ha hecho: desde Abraham hasta la entrada en la tierra (24:2-13). Solo después de recordar esa historia hace la pregunta.

«De esotra parte del río»

El texto de 1909 habla de los dioses que sirvieron los antepasados «de esotra parte del río». El río es el Éufrates. Josué recuerda algo que Génesis no dice abiertamente: «Vuestros padres habitaron antiguamente de esotra parte del río, es a saber, Tharé, padre de Abraham y de Nachôr; y servían a dioses extraños» (24:2). La familia de Abraham no empezó siendo fiel; empezó adorando ídolos.

Las opciones que ofrece Josué son tres: los dioses de los antepasados en Mesopotamia, los dioses de los amorreos que vivían en Canaán, o Jehová. Es decir, los dioses de la tradición familiar, los dioses de la cultura que los rodeaba, o el Dios que los había sacado de Egipto.

Una decisión que hay que tomar «hoy»

El verbo bachar, escoger, es el mismo que Deuteronomio usa para decir que Dios «escogió» a Israel entre todos los pueblos (Deuteronomio 7:6). Ahora la elección se da la vuelta: Dios eligió primero, y el pueblo tiene que responder. Y tiene que hacerlo «hoy». La fe heredada de los padres no basta; cada generación tiene que elegir por sí misma.

Llama la atención la palabra 'abad, servir. Aparece siete veces en los versículos 14 y 15. En hebreo no hay una palabra distinta para «servir» y para «adorar»: servir a Dios es adorarle, y adorar a otros dioses es servirles. La pregunta de Josué no es solo qué creen, sino a quién dedican su vida.

«Yo y mi casa»

Josué responde antes que el pueblo. No espera a ver qué decide la mayoría. Y responde por su bayit, su casa: en hebreo la palabra abarca a toda la familia que vivía bajo su autoridad, hijos, nietos y siervos.

Esto no significa que un padre pueda decidir la fe de sus hijos adultos por ellos. Significa que el cabeza de familia se compromete a que su hogar sea un lugar donde se sirva a Dios: con su ejemplo, con lo que se enseña y con lo que se permite dentro de casa. Deuteronomio describe ese hogar así: «Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes» (Deuteronomio 6:7).

Lo que pasó después

El pueblo responde con entusiasmo: «Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová por servir a otros dioses» (24:16). Josué incluso les advierte que no será fácil (24:19), y ellos insisten. El libro termina con una nota agridulce: «Y sirvió Israel a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que vivieron después de Josué» (24:31). El libro de Jueces muestra que la generación siguiente se apartó (Jueces 2:10-11). La decisión de una generación no se transmite sola; hay que volver a tomarla.

Para llevarlo a la vida diaria

Muchas familias ponen este versículo en la pared de la casa. Lo importante es lo que dice entre líneas: Josué eligió primero él, antes de pedírselo a los demás, y eligió de forma concreta, quitando los ídolos (24:14, 23). Cada familia puede preguntarse qué ocupa hoy el lugar de esos dioses de «la otra parte del río»: costumbres heredadas, presiones del entorno o lo que más tiempo y dinero se lleva en casa.

Las palabras en el idioma original

“escogeos” · Hebreo · Strong H977בָּחַר (bachar)
Elegir, escoger con cuidado. Es el verbo con que Deuteronomio dice que Dios «escogió» a Israel (Deuteronomio 7:6); aquí es Israel quien tiene que escoger.
“serviremos” · Hebreo · Strong H5647עָבַד ('abad)
Servir, trabajar, rendir culto. En hebreo, servir y adorar son la misma palabra. Aparece siete veces en los versículos 14 y 15.
“mi casa” · Hebreo · Strong H1004בַּיִת (bayit)
Casa, y también familia o linaje: todos los que viven bajo el mismo techo y dependen del cabeza de familia.
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Más versículos para la familia

Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.