Salmo 133: significado y explicación
Tres versículos sobre la alegría de vivir unidos. David compara la unidad entre hermanos con el aceite que consagró a Aarón como sacerdote y con el rocío del monte Hermón. Las dos imágenes descienden de arriba: la unidad es algo que Dios derrama.
“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y que baja hasta el borde de sus vestiduras; Como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sión: porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.”
Un canto de peregrinos
El Salmo 133 es uno de los «cánticos graduales» (Salmos 120 al 134), que los peregrinos cantaban al subir a Jerusalén para las fiestas. Su título lo atribuye a David. Imagina a familias de todas las tribus de Israel, que vivían dispersas por el país, caminando juntas hacia la ciudad santa y celebrando estar reunidas. Por eso «hermanos» aquí significa tanto la familia de sangre como el pueblo entero.
Una familia que sabe lo difícil que es
La primera línea suena a sorpresa: «¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso!». La expresión de 1909, «habitar los hermanos igualmente en uno», es la que revisiones posteriores traducen «habitar los hermanos juntos en armonía». No es un tópico. Quien conoce la historia de Israel sabe que la unidad entre hermanos no era lo normal. Caín mató a Abel y respondió: «¿soy yo guarda de mi hermano?» (Génesis 4:9). Jacob y Esaú vivieron veinte años enfrentados. Los hijos de Jacob vendieron a José. El mismo David vio a sus hijos destruirse entre sí.
Pero Génesis también guarda las reconciliaciones: «Y Esaú corrió a su encuentro, y abrazóle, y echóse sobre su cuello, y le besó; y lloraron» (Génesis 33:4). José «besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos» (45:15). El Salmo 133 canta lo que esas escenas muestran: que la unidad, cuando llega, es un regalo.
La palabra na'im, «delicioso», significa agradable o dulce. Se usa también para la música hermosa. La unidad no solo es un deber; es algo que da gusto.
El aceite sobre Aarón
La primera imagen viene del culto. Cuando Moisés consagró a Aarón como sumo sacerdote, derramó sobre su cabeza el aceite de la unción (Éxodo 29:7). Era un aceite perfumado, preparado solo para eso (Éxodo 30:22-30), y se derramaba en abundancia, tanto que bajaba por la barba hasta el cuello de sus vestiduras. («El borde de sus vestiduras» traduce una expresión hebrea que indica la abertura del cuello.)
La unidad entre hermanos se parece a esa unción: consagra, perfuma y se extiende. Y no se queda en la cabeza, sino que llega a todo el cuerpo.
El rocío del Hermón
La segunda imagen viene de la naturaleza. El monte Hermón, al norte del país, es el más alto de la región y recibe un rocío abundante que refresca la tierra en los meses secos. El salmo lo imagina descendiendo hasta los montes de Sión, en Jerusalén, mucho más al sur. Geográficamente es imposible; poéticamente, es la idea de una bendición que une el norte y el sur, todo el pueblo en un solo lugar. (Sobre el monte Hermón en la Biblia hay más en nuestro artículo en inglés.)
Todo desciende de arriba
El verbo yarad, descender, aparece tres veces: el aceite desciende sobre la barba, desciende hasta las vestiduras, y el rocío desciende sobre Sión. La forma del salmo enseña algo: la unidad no se fabrica de abajo hacia arriba a fuerza de voluntad. Viene de Dios, como la unción y como el rocío.
Por eso termina diciendo: «porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna». Allí, donde los hermanos viven unidos, es donde Dios manda su bendición.
Para llevarlo a la vida diaria
Muchas familias viven separadas por la distancia, por viejas peleas o por heridas que no se han hablado. Este salmo no pide fingir que no pasó nada. Pide reconocer que la unidad es buena y que vale la pena buscarla, y pedirla a Dios como quien pide la lluvia. A veces empieza con un gesto pequeño, como el de Esaú corriendo al encuentro de su hermano.
Las palabras en el idioma original
- “hermanos” · Hebreo · Strong H251אָח ('ach)
- Hermano de sangre, y también pariente o compatriota. Los peregrinos que cantaban este salmo eran israelitas de todas las tribus.
- “delicioso” · Hebreo · Strong H5273נָעִים (na'im)
- Agradable, dulce, placentero. Se usa también para una música hermosa; la unidad no solo es correcta, es agradable.
- “desciende” · Hebreo · Strong H3381יָרַד (yarad)
- Bajar, descender. Aparece tres veces en el salmo: el aceite baja por la barba, baja hasta las vestiduras, y el rocío baja sobre Sión.
Más versículos para la familia
- Efesios 4:32Pablo acaba de enumerar lo que destruye una comunidad: amargura, enojo, gritos, insultos. Este versículo es la alternativa. Las tres palabras que usa describen un trato amable, un corazón tierno y un perdón dado como regalo, porque así perdonó Dios.
- Proverbios 22:6El verbo hebreo que se traduce «instruye» es el de dedicar una casa nueva o el templo: empezar algo bien desde el principio. Y como todo proverbio, describe cómo suelen ser las cosas, no una garantía que culpe a los padres de cada decisión de sus hijos.
- Éxodo 20:12El quinto mandamiento usa un verbo hebreo que significa «dar peso»: tomar en serio a los padres. Jesús lo aplicó a hijos adultos que debían sostener a sus padres ancianos, y Pablo lo llamó «el primer mandamiento con promesa».
- Colosenses 3:12-14Pablo describe la vida en comunidad como ropa que uno se pone cada día: misericordia, humildad, paciencia. Pide soportarse y perdonarse, y pone encima de todo el amor, al que llama con una palabra que también significa los ligamentos que mantienen unido un cuerpo.
- Salmos 127Un salmo breve que une el trabajo, el descanso y los hijos. Repite tres veces «en vano»: sin Dios, todo el esfuerzo por construir una casa se queda en nada. Y presenta a los hijos no como una carga, sino como herencia de Dios.
- Efesios 6:4En un mundo donde el padre romano tenía un poder casi absoluto sobre sus hijos, Pablo le pone límites: no provocarlos a ira. El verbo que usa para «criadlos» es el mismo que emplea para el cuidado con que uno alimenta su propio cuerpo.
Texto bíblico: La Santa Biblia, Reina-Valera 1909 (dominio público), con la acentuación actualizada a la ortografía de hoy. Las palabras del texto no se han cambiado. Los números Strong siguen la concordancia de James Strong.
